Las pintoras en el museo del Prado:mujeres a las que el arte ha relegado a un papel secundario
La escasa presencia de pintoras en el Museo del Prado es evidente. Haced la prueba, ¿cuantos nombres de pintoras famosas, anteriores al siglo XX, recuerdas?. Nos daremos cuenta que no somos capaces de nombrar a casi ninguna, ya que la historia ha omitido a la mujer. Eso mismo pasa en la mayoría de los museos.
En las grandes colecciones históricas no hay muchas mujeres. En el caso del Prado, su propia historia explica la escasez: sus fondos proceden de la Colección Real, de museos desaparecidos como el Museo de la Trinidad y el de Arte Moderno, y de legados y donaciones. Explican de una forma lógica que cuando Velázquez viajaba a Italia a comprar para Felipe IV se trajese obra de los artistas de moda y no de Sofonisba Anguissola. El problema no es que las pintoras sean peores que los pintores, sino que por la propia idiosincrasia del museo no tienen sus obras más importantes.
Vamos a iniciar un recorrido por las pintoras en el museo del Prado para constatar cómo las mujeres han sido, desde el inicio, inspiradoras del arte, pero en pocas ocasiones han podido desarrollar su faceta de artistas o autoras de sus propias obras de arte. Da la impresión de que el rol de las mujeres en el arte se ha limitado al de musas o modelos. Queremos realizar nuestro pequeño homenaje a las mujeres artistas a través de aquéllas que tienen obras en el Museo del Prado, y a las que que no.
El museo tiene cerca de 8.000 pinturas catalogadas; incluye tanto las expuestas, las que se están en los almacenes y las que están cedidas en otros museos.La presencia de pintoras en el Museo del Prado se reduce a cuatro obras de tres pintoras, aunque el museo posee algunas más (de unas 30 artistas diferentes) y que reposan en sus almacenes.
En el Prado figuran 52 mujeres representadas desde el siglo XVI hasta el XX. Cuatro obras de firma femenina están en exposición, las 72 restantes –12 de ellas de autoras contemporáneas– descansan en la trastienda.
Son mujeres que tuvieron éxito en su tiempo. Pero después de su muerte muchas pinturas fueron inicialmente atribuidas a varones y, cuando se verificaba que la autora era una mujer, bajaba mucho el valor económico y simbólico de la obra. Otras muchas permanecieron ocultas tras la figura del padre o del marido realizando obras que luego ellos firmaban.
Pero también las hubo que defendieron con uñas y dientes su talento y lograron imponerse como artistas de éxito en un mundo, el del arte, predominantemente masculino. Y probablemente muchas lo intentaron y fracasaron. Los retratos de mujeres –vestidas, en su mayoría– abundan en el Prado, e incluso algunos nos recuerdan que ellas también fueron poderosas.
¿Cómo devolver la justicia a las mujeres a las que el arte ha relegado a un papel secundario durante siglos? Creo que actualmente el formato utilizado es programar exposiciones monográficas, como la maravillosa exposición de Rosario Weiss en la Biblioteca Nacional.
Rosario Weiss, hija de Isidoro Weiss, y de Leocadia Zorrilla Galarza, pasó a vivir, junto con su madre y su hermano con Francisco de Goya en la Quinta del Sordo; en 1824, cuando Goya se exilia en Burdeos, se traslada con su madre a vivir de nuevo con él y empieza a tomar lecciones de pintura del maestro. En 1828, tras la muerte de Goya, siguieron viviendo en Burdeos donde asistía a clases de dibujo y pintura y a la escuela gratuita de Pierre Lacour, pintor discípulo de David, donde aprendió a litografiar.
Tras la amnistía de 1832 para los delitos contra Fernando VII, Rosario, junto a su madre y hermano, vuelve a Madrid donde se incorpora a las actividades del Liceo Artístico y Literario tras su creación en 1837 y también estuvo ligada a la Academia de Bellas Artes de San Fernando donde participa en exposiciones presentando copias de obras de Murillo, Velázquez o Goya y donde en 1839 es nombrada académica de mérito. En 1842 accede al puesto de maestra de Dibujo de Isabel II y su hermana la infanta Luisa Fernanda.
Su memoria siempre ha estado ligada a la de Goya, de quien se dice que era hija aunque nunca ha podido documentarse tal relación. Sus obras se encuentran repartidas en diversos museos e instituciones y una buena muestra de sus dibujos se encuentra en la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid y en la BNE.
Pintoras expuestas en el Museo del Prado
Cuanto más sabes de arte más te das cuenta que la vida y la historia ha ninguneado a las mujeres artistas, igual o más que en la vida cotidiana.


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