Eva Lootz, siempre transgresora y disruptiva,tiene actualmente tres exposiciones en España, en la sala Alcalá 31, el Museo Reina Sofía (ambas en Madrid) y la sala Kubo Kutxa (en San Sebastián),
Eva Lootz (Viena, 1940), reconocida artista experimental fundamental en el panorama artístico español, recorre en estas exposiciones cinco décadas de pensamiento y experimentación sobre la materia, el lenguaje y los temas que le preocupan: el medio ambiente, el feminismo y la intervención humana en la naturaleza, entre otros.
Eva Lootz. Hacer como quien dice: ¿y esto qué es? Museo Reina Sofia
La presentación de la exposición por parte de Eva Lootz fue de una energía portentosa que derrochó creatividad y vitalismo a través de todas las salas, explicando el proceso de creación y la contextualización de cada una de las obras expuestas.
Esta exposición se puede considerar la primera con el sello personal de Manuel Segade, que no ocultaba su satisfacción por poder contar con la presencia de la artista que, a sus 84 años y plena de entusiasmo, es una de las creadoras más versátiles y originales del panorama artístico contemporáneo.
La exposición Hacer como quien dice: ¿y esto qué es?, alude a una cierta manera de entender la actividad del arte: la de, haciendo, permitirse interrogar al mundo desde cero.
Están presentes una selección de las 36 obras donadas y otras, procedentes de préstamos, algunas de ellas no vistas hasta la fecha o que se han reconstruido específicamente para la ocasión. Durante el espacio expositivo, encontramos fragmentos de textos escritos por la artista en diferentes momentos que ahondan en sus particulares modos de hacer.
DURACIÓN: 12 de junio de 2024 – 02 de septiembre de 2024
LUGAR: Edificio Sabatini 1ª Planta (Madrid)
ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid
COMISARIADO Y COORDINACIÓN: Fernando López
“Si aún quieres ver algo…” Sala Alcala 31
Un año después de donar al Museo Reina Sofía una treintena de sus obras (con el compromiso de, más adelante, hacer lo mismo con el resto de su producción), Eva Lootz, nacida en Austria en 1940 y asentada en España desde su juventud, presenta en la Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid una muestra de su obra reciente en la que vuelve a dar cuenta de su interés por las desapariciones, incertidumbres y amenazas que planean sobre nuestras cabezas en relación con el clima, las lenguas, la faz de las ciudades, los oficios tradicionales y todo aquello que un día fue tenido por sólido, en el terreno cósmico y en el pedestre.
Se divide la exhibición, en sentido vertical, en dos ámbitos muy diferenciados correspondientes a la planta baja y la alta del edificio de Antonio Palacios; la primera podría interpretarse como el interior de un barco (en cualquier caso, como un espacio subterráneo y oscuro, cueva, mina o mausoleo) y la segunda, como su cubierta, ya bajo las condiciones de iluminación habituales. Al iniciar nuestro recorrido contemplaremos, gracias al empleo de luz ultravioleta común a todo este área, que permite ver más allá de lo que el ojo puede, fresqueras que contienen los nombres de individuos latinoamericanos que fueron asesinados por defender sus tierras o sus poblaciones frente a empresas multinacionales que explotaban los entornos donde estas residían; Lootz quiere rendirles homenaje.
Además de partir de múltiples referencias de la historia de Hispanoamérica, volcó en estas imágenes su querencia por los métodos de Aby Warburg, que leyó la historia del arte, no desde un enfoque lineal, sino atendiendo a gestos comunes y al factor emocional, tratando de superar su división rígida en etapas cerradas y de deconstruir una férrea herencia de comprensión de los fenómenos culturales y humanos basada en el dualismo, contra la que Lootz también ha querido luchar; nos referimos a esas fracturas canónicas entre naturaleza y cultura, cuerpo y mente, que proclamó Descartes. En su caso, los nudos, y las constelaciones de ellos, constituyen para ella una herramienta que desafía linealidades; también remiten a la noción de hilo como materialización histórica de las narraciones y a la importancia de ese motivo, el nudo, en la cultura inca.
Algunas citas en estos dibujos merecen una lectura detenida: Todo dibujo muestra algo que no se ve; No hay nada fuera de texto, dice Derrida… Es decir, todo puede ser de otra manera…; Son los pies los que leen el libro del mundo; Un buen artista hoy encuentra estrategias frente a la visibilidad obscena; No por hacer miniaturas vuelve la Edad Media; La belleza es el efecto de la ingenuidad del espectador que se resiste a abandonar la creencia en los Reyes Magos; y nuestra preferida, asumiendo autocríticas: El mundo del arte es lo que impide que el arte haga mundo. Otro lema más cierra el recorrido, regresando a las inquietudes ecologistas de la autora: Agua es el nombre futuro de la sed.
DURACIÓN: Del 8 de mayo al 21 de julio de 2024
LUGAR: Sala Alcala 31, c/ Alcala 31 (Madrid)
COMISARIADA: Claudia Rodríguez-Ponga


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