La exposición de Rosario de Velasco supone la recuperación de una de las principales representantes españolas de la generación del 27 y del movimiento denominado Nuevo Realismo en España. Los lienzos de Rosario trasladan a la efervescencia creativa que se vivió en el período de la Segunda República (1931-1939), especialmente para las mujeres, y que terminó truncándose más tarde con la Guerra Civil.
Su obra se ubica dentro de lo que los historiadores llamaron el retorno al orden, en el que su estilo se ve influido por las corrientes europeas del Novecentismo italiano y la Nueva Objetividad alemana, pero en la que también se aprecian ecos del Cubismo, del primer Renacimiento e incluso de la pintura de Durero, en la que se inspiró para crear su propia firma. “Era capaz de revisitar los temas y los estilos de la historiografía de una manera muy moderna, conviviendo con las influencias vanguardistas.
En la exposición Rosario de Velasco vemos como las aproximadamente 60 obras —entre lienzos e ilustraciones— que se expondrán en el Museo Thyssen forman parte de esta primera etapa, comprendida entre la década de 1920 y 1942, en las que muchas de ellas provenientes de colecciones privadas colgarán de la pared de un museo por primera vez.
La primera vez que se contempla el Adán y Eva que pintó en 1932 Rosario de Velasco (1904-1991) lo que más sorprende es su modernidad. Ni rastro de pecado ni de maldición; ambas figuras, tanto el hombre como la mujer, reposan en la hierba. La igualdad predomina en la composición y en sus gestos, aún así Rosario prefiere colocar a la mujer en el lado superior del cuadro. Durante años, esta obra maestra ha formado parte de la colección permanente del Museo Reina Sofía y ahora se convierte en una de las piezas centrales de la primera gran exposición individual dedicada a la artista.
Rosario de Velasco
Mujer en un mundo artístico dominado por los hombres, su actitud abierta y su inquietud cultural le llevan a relacionarse con pintoras y escritoras como Maruja Mallo, Rosa Chacel o María Teresa León. Entre sus amigas se encuentran Mercedes Noboa, Concha Espina o Lilí Álvarez, campeona de tenis a la que retrató en la década de 1930, con la que practicaba este deporte.
De la década de los 30 son la mayoría de sus obras más importantes: Maragatos, que en 1934 obtuvo el Segundo Premio en el Concurso Nacional de Pintura; La matanza de los inocentes (ver arriba); Lavanderas (1934), regalo de boda a su hermano el Dr. Luis de Velasco, cuyo retrato también aparece en la exposición.
Rosario de Velasco se inscribe en el movimiento “retorno al orden” en España, en paralelo a la Nueva Objetividad alemana y al Novecento italiano, con un estilo que aúna tradición y modernidad. La artista admiraba a maestros como Giotto, Mantegna, Piero de la Francesca, Durero, Velázquez y Goya, pero también a los vanguardistas, como De Chirico, Braque o Picasso y a los protagonistas de esa vuelta al orden en Alemania e Italia que conoció a través de revistas y exposiciones celebradas en los años 1920 en Madrid.
INFORMACIÓN
INFORMACIÓN
📅 Del 17 de junio hasta el 15 de septiembre
📍 Dónde: Museo Thyssen Bornemisza. Pº del Prado, 8.(Madrid).
🕒 Horario: Lunes, de 12 a 16, entrada gratuita; de martes a domingos, de 10 a 19 horas; sábados, de 10 a 21 horas.☀️Horario de verano, del 28 de junio al 31 de agosto: Lunes, de 12 a 16, entrada gratuita; de martes a sábados, de 10 a 21 horas; domingos, de 10 a 19 horas.
👏🏼🤩Sábados UNIQLO: apertura gratuita los sábados de 21 a 23 h.
🎟️ Precio general: 13 €, reducida 9€ y gratuita para menores de 18 desempleados, personas con discapacidad o familias numerosas.


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