Se trata de una exposición que reúne 15 obras del escultor catalán, desde los años noventa hasta la actualidad, que ‘hablan’ del silencio, la espiritualidad, o la fragilidad humana.
La exposición comienza con el documental ‘¿Puedes oírme?’ (2020) de Pedro Ballesteros, que aborda el proceso creativo de Plensa, su personalidad y su filosofía de trabajo
La selección de quince piezas, señalan desde la Fundación, se adentra en temas recurrentes de su universo artístico como la identidad, la fragilidad de la condición humana, lo efímero, la espiritualidad, el silencio, la comunicación o el lenguaje.
A continuación, figuran ‘Self-Portrait’, (72 kg) (1993) y los ‘Self-Portrait’ I, II y III (1998), en los que el artista reúne datos de su peso corporal y su complexión física en un momento concreto de su vida, para generar con ello una metáfora sobre la identidad, la presencia y la relación entre el cuerpo y el entorno.
Estos conceptos se exploran también en la serie escultórica ‘Silence’ (2016) donde, a través de siete rostros femeninos invita a una reflexión sobre quiénes somos como individuos y como parte de una comunidad más amplia.
La muestra se completa con ‘Glückauf?’ (2004), una sucesión de cortinas de letras que recrean literalmente la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 y que invitan al visitante a atravesarlas, envolviéndolo y transformando la noción abstracta del lenguaje en una obra tangible, táctil y de gran belleza poética; o ‘Il suono del sangue parla la stessa lingua’ (2004), en la que el artista pone también el foco en la importancia del lenguaje y la palabra.
Además, con su obra ‘Lilliput’ (2012-2020), Plensa incide nuevamente en el lenguaje y la repetición, -esta vez en forma de caos- mediante un entramado de nueve figuras y letras realizadas en bronce con acero inoxidable, cuerda y pintura, que dejan ver el espacio interior.
Plensa es una de las voces más relevantes del panorama artístico actual y uno de los escultores más reconocidos y pioneros en proyectos de intervención en espacios público.
Y el silencio, entendido como una necesidad clave del ser humano, se manifiesta también aquí en piezas como Who are You? I-VIII (2016), que ofrece una llamada a la introspección y la contemplación en un mundo ruidoso, donde ocho pequeñas figuras de bronce se tapan los órganos que representan los sentidos.
La obra quiere que cada persona se refleje en ella y mire a su interior. El arte tiene que ser este catalizador que nos permita crear una seguridad en nosotros mismos y nos permita hablar de ideas, de vibraciones.
Vivimos en un momento de ruido que muchas veces no nos permite esos momentos de silencio”, explica Plensa porque “el arte”, asegura, “tiene que ofrecer un mensaje de esperanza y positividad, de volver a creer que el ser humano somos más que esta violencia actual”.


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