La exposición El pequeño museo más bello del mundo» viene a madrid como última parada del periplo de estas piezas antes de regresar a su sede habitual: El museo de arte abstracto de Cuenca.
La exposición El pequeño museo más bello del mundo se expone en la Fundacion Juan March donde encontraremos propuestas de artistas que, formaran parte del acervo de este Museo desde sus inicios o no, fueron en todos los casos coleccionadas por Zóbel, desde Rafael Canogar y su emblemática visión de Toledo a las recreaciones de Geraldine Chaplin o Brigitte Bardot por Antonio Saura pasando por composiciones de José Guerrero (su Rojo sombrío, cuya adquisición permitió al granadino adquirir una casa en Cuenca), Chillida, Palazuelo, Torner, Sempere, Cuixart, Millares, Ràfols-Casamada, Eva Lootz, Miguel Ángel Campano, Soledad Sevilla o Elena Asins.
La exposición El pequeño museo más bello del mundo
Son cerca de cuarenta las piezas de gran formato y esculturas escogidas, a las que se suman otras de pequeño formato, obra gráfica, carteles representativos de la historia del centro (algunos, muy originales) y documentación que da cuenta de la buena acogida de su inauguración o de los artistas que se acercaron a visitarlo. Uno de los primeros en recorrerlo fue, por cierto, Alfred H. Barr, fundador del MoMA de Nueva York, que en 1967 lo bautizó como “el pequeño museo más bello del mundo”, la cita que da título a la muestra (Barr regresaría después).
La museografía de la exhibición ha pretendido responder (sin imitarlo) al carácter intrincado y peculiar del museo de las Casas Colgadas, al que Manuel Fontán del Junco, director de Exposiciones de la Fundación Juan March, se ha referido hoy como un lugar exquisito y raro por su conjunción de arquitectura vernácula -con sus artesonados, yeserías y pinturas murales góticas-, espacios que responden a la concepción contemporánea de la sala expositiva como cubo blanco y museografía italiana; por constituirse desde el principio como un museo sin paredes (ya desde 1962 Zóbel producía obra gráfica y libros de artista, y expandía la buena nueva del arte abstracto en un contexto en el que no se promovía); por ofrecer la rica biblioteca de este artista, que contaba con volúmenes difíciles de encontrar en ese momento en España (hoy se encuentra digitalizada al completo); y por su surgimiento al margen de la cultura entonces oficial.
Centenario Fernando Zobel
Este año se cumple el centenario del nacimiento en Manila de Fernando Zóbel, alma e impulsor del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, cuya apertura en 1966 puede considerarse un episodio mágico e inesperado: fue creado por artistas, pero no en honor de uno solo de ellos, en un contexto en el que, casi veinte años antes de la apertura del germen del actual Reina Sofía, constituían en España una rareza los museos de arte contemporáneo. Ni fue iniciativa de estetas estrictos ni se dirigía a ellos, se asentó en una ciudad que entonces rondaba los 30.000 habitantes y favoreció, además de una transición estética y cultural en nuestro país, el hecho de que muchos autores del momento se decidieran a adquirir casa en Cuenca siguiendo los pasos de Gustavo Torner, Gerardo Rueda y el mismo Zóbel.
Otra circunstancia muy particular en la historia de este centro se dio en 1981: preocupado por su futuro cuando él falleciese (lo que, de forma inesperada, no tardaría en ocurrir, en Roma y en 1984), Zóbel propuso a la Fundación March hacerse cargo de su titularidad donando su colección de arte abstracto español, su biblioteca y su archivo. Pasó el Museo, por tanto, de ser gestionado por un mecenas particular a otro institucional, sin perder la vocación pública con la que se gestó: el Ayuntamiento de Cuenca continúa siendo propietario de las Casas Colgadas, edificio con origen en el siglo XV que ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
Cuándo: Del 26 de abril al 30 de junio de 2024
Dónde: FUNDACIÓN JUAN MARCH, C/ Castelló, 77
Horario: Lunes a sábado y festivos: 11 – 20 H, Domingos: 10 – 14 H
La entrada es gratuita


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