La Exposición Arte español del siglo XX. De Picasso a Barceló, cuidadosamente curada y que muestra obras de arte nunca antes expuestas en España, destaca por su capacidad de narrar el devenir histórico desde la óptica de su extraordinaria colección, que abarca desde piezas clásicas hasta ejemplos de arte contemporáneo.
Con esta selección, la fundación busca no solo resaltar la importancia del patrimonio cultural, sino también ofrecer al público valiosas reflexiones sobre las diferentes épocas que estas obras representan, poniendo en diálogo los contrastes y similitudes entre ellas.
La diversidad de las obras expuestas permite a los visitantes apreciar la evolución de diferentes estilos y corrientes artísticas, proporcionando un recorrido didáctico y visualmente cautivador.
Exposición Arte español del siglo XX. De Picasso a Barceló donde cada obra ha sido seleccionada no solo por su calidad estética, sino también por su capacidad para comunicar contextos históricos específicos y reflejar las preocupaciones sociales de su tiempo.
¿Qué podremos ver en la exposición Arte español del siglo XX. De Picasso a Barceló?
La exposición toma como punto de partida las vanguardias de principios de siglo, a través de una sala que retoma las obras de artistas emblemáticos pero que curiosamente estuvieron ausentes de las colecciones públicas y privadas durante buena parte del siglo XX.
En Le violon, Juan Gris explora la estrecha relación del cubismo con la música a través de un lienzo que tiene su propia historia: una dedicatoria de su puño y letra sirvió como agradecimiento para la persona que lo hospedaba en Colliure, en el contexto de incertidumbre de la Primera Guerra Mundial.
En la siguiente sala, mucho más amplia, dos lienzos dialogan sobre los cambios sociales que ocurrieron en el país: a un lado el idealismo de Joaquín Sorolla, a través de Mi mujer y mis hijas en el jardín, y al otro el cruento realismo de José Gutiérrez Solana, encarnado a través del retrato de un prostíbulo en Las chicas de la Claudia.
Entre ellos podremos disfrutar de algunos de los primeros paisajes de Salvador Dalí en su estimado Cadaqués, de la visión de la mujer como femme fatale de Hermen Anglada-Camarasa y de algunas esculturas de Pablo Gargallo, entre otros.
Nuestros siguientes pasos nos llevan a otra sala está repleta de obras imponentes, muchas de ellas de gran formato, la comisaria destaca, curiosamente, una obra de dimensiones reducidas firmada, eso sí, por Joan Miró. Se trata de Paysan catalan au repos, un óleo pintado sobre lámina de cobre, en el que el artista catalán trata un tema de profunda carga política muy cercano al de El segador, el enorme mural que pintó para la Exposición Universal de París de 1937 que desapareció sin dejar rastro.
Una de las grandes apuestas de la exposición pase por dedicar una de sus salas a una sola obra. Se trata del, expuesto en escasas ocasiones, Assumpta Corpuscularia Lapislazulina, un lienzo de gran formato en el que un Dalí, que ya ha superado el surrealismo, mezcla tres de sus grandes intereses: las imágenes religiosas, las lecturas científicas y de lo nuclear y, por supuesto, su musa y compañera, su querida Gala.
La técnica depurada de esta obra, que contrasta con la visión onírica que ofrece, le sirve a la comisaría como nexo para el siguiente espacio, dedicado al realismo, y que cuenta con obras tan emblemáticas como El membrillero de Antonio López.
La exposición Colección Masaveu. Arte español del siglo XX. De Picasso a Barceló podremos disfrutarla en la fisgona en una visita guiada que nos ofrece gratuitamente la fundación y reservada en dos fechas para la asociación culturable. Si te animas apuntaté


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