Descripción
En este contexto social, el nuevo y monumental frontón, bautizado en euskera Beti Jai, hizo que “Madrid siempre fuera una Fiesta”. En 1893, el arquitecto Joaquín Rucoba acometió el proyecto de un frontón monumental en un amplio solar del barrio de Almagro, en el distrito de Chamberí, −incluido en el Plan de Ensanche−, con fachada principal en la calle Marqués de Riscal 7, cerca del Paseo de la Castellana. El inmueble albergaba una cancha abierta destinada al juego de pelota, con capacidad para 4.000 localidades y una plaza de 67 metros de largo.
Visita guiada al Frontón Beti Jai
En la visita guiada al Frontón Beti Jai madrileño veremos que fue inaugurado en 1894 con una capacidad para 4.000 espectadores, albergando competiciones deportivas, así como espectáculos de distinta naturaleza. A comienzos del siglo XX el juego decayó, y con él el uso del frontón pasando a tener a partir de ese momento diferentes usos. Con un estilo muy ecléctico influenciado por corrientes historicistas, en el que se mezclan el hierro, el vidrio y el hormigón, descubriremos un edificio singular y único en su tipología, declarado Bien de Interés Cultural en 2011.
El tradicional juego en frontón de pelota vasca o pelota a mano (aunque admite instrumentos como la pala o la cesta-punta) data de la Edad Media, asociado al vetusto Jeu de Paume o Juego de Palma, que se practicó en Europa desde el siglo XIII. Posteriormente, llega a España y en el siglo XVIII se populariza. Algunas pinturas de Goya reproducen estampas de este juego.
La restauración del emblemático frontón concluyó en 2019. El edificio quedó consolidado y adscrito al Área de Cultura, Turismo y Deporte, que ha abierto sus puertas a la visita pública.


Valoraciones
No hay valoraciones aún.